Fritadom: Reinventarse a los 50 años

Situaciones adversas empujaron a Julio García a emprender un negocio que meses después se convirtió en su principal fuente de ingresos.

Fritadom

Julio García se sentía cómodo en su trabajo como supervisor de producción hasta que un día, la empresa donde laboraba cerró sus operaciones por problemas financieros, lo que lo obligó a reorientar su carrera y empezar a sus cincuenta años de edad un negocio de fabricación y venta de snacks.

“Nunca pensé que me dedicaría a freír plátanos, pero reconozco que me gusta lo que hago”, reflexiona con una sonrisa.

“De vez en cuando doy consultorías como ingeniero industrial que soy, pero la empresa me exige tiempo”, agrega.

Cuenta que FRITADOM surgió hace casi dos años cuando trabajaba con un amigo para una compañía que distribuye “snack”; una vez terminó la jornada, compró quince plátanos y los frió en su casa, sacó los cálculos y vio que era rentable.

Narra que en ese entonces pasaba toda la mañana frente a la estufa y que para la una y media de la tarde ya había freído noventa plátanos.

“En la tarde mi madre me ayudaba a empacar y yo cerraba las funditas con una selladora de mano que tenía”.

Cuando las ventas aumentaron, compró una selladora automática y diseñó una máquina rebanadora de plátanos, la cual preparó junto con un herrero.

“Me alegré muchísimo cuando estuvo lista porque me cortaba los dedos cada vez que usaba la rebanadora manual”, comenta con alivio.

Al incrementar la producción, hizo negocios con los distribuidores de colmados y se convirtió en uno de los suplidores de provisiones de picaderas en La Vega; dos amigos suyos que trabajan como vendedores independientes, también comercializan los platanitos.

“Ahora freímos alrededor de mil quinientos plátanos al día y las ventas continúan aumentando; donde llega mi producto, se queda”, asegura henchido de orgullo.

La empresa que fundó, FRITADOM, solo está a la espera del registro sanitario. Ya el Instituto de Innovación en Biotecnología e Industria (IIBI), a solicitud del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), realizó las analíticas necesarias para comprobar la inocuidad del producto y obtener la información nutricional.

Con los datos nutricionales, el Centro Mipymes Innovación de la Universidad PUCMM diseñó una nueva etiqueta que sustituirá la actual y como parte del proyecto Innóvate, también trabajan en la mejora de todo el proceso de producción.

“Hemos hecho pruebas con la papa, la batata y la yautía coco; también, planeamos ampliar el área de trabajo para dividir los procesos. Tenemos muchos proyectos en mente y contamos con el apoyo que necesitamos”, añade resuelto

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